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Con toda la velocidad que alcanzó, con todos los giros que dio y en
todas las esquinas por las que dobló en Ciudad Nocturna, también él
vio, en un sueño, una matriz: brillantes entramados de lógica se iban
desdoblando por el descolorido vacío (William Gibson,
"Neuromancer", 1984
Junto a la velocidad de la luz -que todos conocemos ya que es ella la que
ahora organiza la perspectiva del mundo- está la luz de la velocidad
[...] La velocidad de la luz también es una luz de velocidad. Toda
velocidad ilumina. (Virilio, P., Entrevista "Ver para creer").
Lo "bueno" es que Ud. acaba de despertar en la Vida Eterna.
Va a vivir para siempre. La inmortalidad existe. Milagro de la medicina?
No está bien de esta manera.
Lo "malo" es que usted sea solo un fragmento de código
electrónico. Que el mundo que usted ve a su alrededor, fue digitalizado,
"scanneado" y "bajado" de un programa de realidad
virtual. Usted es solo una Copia que sabe que es una copia.
Pero, lo "bueno" es que exista una salida. Por ley, toda Copia
tiene la opción de ser eliminada y de despertar en una vida normal, de
carne y hueso. La "eyección" se encuentra en el Menú de
Utilidades. Usted lo abre....
Lo "malo" es que eso no funciona. Alguien bloqueó la opcion de
"Eyección". Y usted sabe quién fue. Fue usted mismo. Su
"otro usted". El "usted verdadero". Aquél que lo
quiere mantener ahí para siempre...
Este último comentario, efectuado por Terry Bisson en 1995 (ganador
del premio Hugo de Ciencia Ficción) y referido a la novela Permutation
City, 1995, de Greg Egan (autor de ciencia ficción y especialista en
Inteligencia Artificial), parece confrontarnos con una especie de
paráfrasis de Matrix..
Voy partir de un sustantivo para intentar ilustrar una reflexión acerca
de este film contemporáneo: el sustantivo es IMPACTO. Palabra que
proviene del latín, impactu, participio pasado de IMPINGERE, que
significa: "por fuerza"/ "ir al encuentro".
Los films -entre otras expresiones culturales- cumplen una importante
función objetiva sobre nuestra percepción: ellos nos IMPACTAN. Los
diferentes grados de esos impactos son tan variados y complejos, en
función de la particular relación que éstos mantienen con la diversa
gama de percepciones/sensaciones, que cada uno de nosotros será capaz de
incorporar, tanto en sus dimensiones reales como imaginarias.
La trilogía de Matrix ha provocado un importante impacto en el
público y sus comentarios críticos en los periódicos parecen poner en
evidencia estos efectos: salas de cine "abarrotadas",
generándose análisis especializados, críticas, libros y hasta mandatos
específicos de comportamientos de masas .
En diversos escritos acerca de Matrix se ha postulado que ella:
- exhibiría una... trampa en la que el mundo ha devenido[...]daría
testimonio de una arrogancia humana exagerada[...] sería una especie de
revivir creativo del género cyberpunk... (Read M. Schuchardt, in: A
Pílula Vermelha, p.27)
- ...crearía más una majadería evasiva?[...] Se trataría de un óptimo
film de acción, aunque sus pretensiones filosóficas no se justifiquen
[...] habria de inspirar a algunos espectadores a unirse y a re-volverse
contra el sistema capitalista... (Andrew Gordon, in: A Pílula Vermelha,
pag. 108-111)
- ...pertenecería a un tipo de paradigma post-moderno?
O, aún más
Matrix nos estaría señalando que la Inteligencia Artificial es nuestro
destino y no nuestra declinación... (Robert Sawyer in: A Pílula
Vermelha, p.66).
Dando lugar al inicio de mis propias "asociaciones libres" (y
que el Dr. Freud me legitime con su aptitud para desentrañar síntomas),
no puedo dejar de asociar la trilogía de Matrix, inicialmente, con la
forma artística de un "tríptico" (doblado en tres),
especialmente utilizada por la pintura.
Me parece que esa metáfora escénica, atribuída a Matrix, podría
generar nuestro cuestionamiento acerca de la relación que ella
procuraría mantener entre Forma y Contenido, presentada en el film. Entre
el relato cinematográfico de una acción y el estatuto de
"realidad" que el film pareciera querer cuestionar.
Desde otra perspectiva del sustantivo IMPACTO, podemos constatar que son
muchas las personas que ven, discuten, compran, visten y hasta sueñan,
guiadas por el sabor de las "arias", promovidas por la Matrix.
Asocio aquí una posible ligadura entre la etimología que generó
ares/arias -que me recuerdan las diversas arias musicales- dispersas entre
los sonidos, por entre los "aires del tiempo" y su capacidad de
localizar en la superficie y "dar forma" a tendencias varias, en
el panorama de la cultura de una época.
Arias operísticas, canciones (lied) románticas alemanas, canciones pop,
MBP, jazz, rap, aparecen como aquellas arias capaces de brindarnos los
"aires de su tiempo", vía esa implicación que engolfa nuestras
percepciones en un universo de sonidos/imágenes y significaciones.
Tal vez, ambas asociaciones logren promover en los lectores -tal como lo
hicieran conmigo - que una Matrix pareciera constituirse en un
"aria" de IMPACTO de los "aires" del tiempo, por el
que transcurre nuestro siglo XXI...
Otra palabra que añadiría a esa primera: IMPACTO, sería la de
VELOCIDAD.
Entre los pensadores, que me parecen centrales para habitar el
espacio-tiempo del siglo XXI, está el urbanista-filósofo Paul Virilio.
Paul Virilio es el creador del concepto de Dromología: aquél que trabaja
con el espacio militar o con el desarrollo de los lazos entre poder y
territorio y que define un proyecto epistemológico y existencial de una
dromología, como aquel de un estudio/discurso/lógica de la velocidad
(Drómos: del griego: carrera/velocidad, lógos: del gr. discurso,
palabra, razón).
La dromología de Paul Virilio ocupa un espacio de reflexión entre los
campos de la economía política, de la geo-estrategia y de la
geo-política. Vale recordar que en este contexto definido, la economia
política se refiere a la riqueza y a su acumulación, pero también puede
referirse a la velocidad y al poder, de quién los detenta. Tiene poder
aquello que detenta una velocidad y, especialmente, en nuestra
contemporaneidad, la transparencia de ese poder en los medios de
comunicación -ya sea pacifista o bélico- parece evidenciar un silogismo,
de un modo impulsivo.
Retornando a Matrix y, en tanto, todavía no he formalizado la
estructura de mis reflexiones, las formalizo ahora: el impacto provocado
por Matrix está intrínsecamente ligado a la velocidad de la luz y a la
luz de la velocidad. Difícil? Tal vez, en un comienzo, resulte dificil de
explicitar pero no tanto de percibir/vivenciar/experienciar.
Resulta interesante -desde este abordaje acerca del estudio de la
dromología- incluir en el concepto de velocidad algo más allá de una
relación comúnmente establecida entre una distancia, que se recorre en
un tiempo determinado. Se obtendría así la relación de una magnitud
vectorial que, no solo representa "cuantitativamente" el
movimiento (como una medida), sino que es representado por el movimiento
de los cuerpos "cualitativamente". Situaríamos allí su
cualidad de proyecto, de acción/actuación de una finalidad axiológica,
que el hombre atribuye a esa duración.
En ese contexto, Virilio incluye -pari passu- al concepto de sujeto y al
de objeto aquel de "trayecto" que, entre ambos, explicita la
"densidad existencial", imaginaria de ese ambiente, vale decir,
la velocidad. Como referirse a "objetividades" omitiendo la
significación atributiva de la "trayectividad", que rellena un
camino entre sujeto y objeto...?
De este modo, es posible postular que la velocidad no es solo una medida
del movimiento, de una distancia a ser recorrida, sino la velocidad es un
ambiente, por medio del cual se efectiviza el movimiento de los cuerpos en
la "trayectividad" de su habitabilidad sobre la Tierra.
En relación con la "habitabilidad" necesito referirme, muy
suscintamente, a cómo se produjo esa transformación, en los comienzos de
la revolución de los transportes.
Así como hacia el final del siglo XIX y en los comienzos del siglo XX se
produce el advenimiento del vehículo automóvil -vehículo dinámico,
ferroviario, de carreteras y después aéreo- hacia el fin del siglo XX
observamos la llegada del vehículo audiovisual. De este modo, nuestra
percepción pasa a confrontarse con un vehículo estático -sustituto de
nuestros desplazamientos físicos y de prolongaciones de una inercia ya
instalada que, tal vez, alcanzará el triunfo de un sedentarismo tan
deseado por la utopía de un proyecto societario de
"bien-estar"... El artificio mecánico llegaría hasta ahí para
"liberarme del trabajo esclavo", de la sumisión...
Y esto va asignificar que, el tiempo extensivo -tiempo de duración- se
producirá a través de ese último invento tecnológico: el vehículo
audiovisual : el tiempo intensivo!
Tenemos ahora inmensas cantidades de informaciones, contenidas en un solo
instante y en la imagen de una luz subexpuesta/expuesta y
sobreexpuesta...Virilio postula:..Junto a un tiempo de sucesión, de una
duración considerada como una secuencia de instantes sin duración, tal
como el ejemplo de una línea, concebida geométricamente como una
sucesión de puntos sin dimensión, sería adecuado oponerle, desde ahora,
una noción de tiempo de exposición. De un tiempo que pasa de una
cronología [de ese estudio del tiempo] a un tiempo que se expone: el de
la cronoscopía [de esa visión del tiempo], por lo que seríamos
conducidos a concebir un conjunto de procedimientos de ocultación de la
"toma de una escena", que sería algo semejante a unas
"aprehensiones del tiempo"...una cámara y su monitor que se va
tornando en un "reloj de precisión", un modelo de reloj de luz
infinitamente superior al cuadrante solar... (Virilio, P., O resto do
tempo).
Comprendemos entonces por qué, del mismo modo en que existen generciones
demográficas o culturales, existen generaciones de lo real . Y esto
ocurre porque -bien lo sabemos- la realidad nunca se presenta
anticipadamente, sino que ella es adquirida por el desarrollo
socio-político-económico de las sociedades.
Ahora, con este ingenio -introducido por la tecnología
óptico-electrónica- surge una nueva "generación de lo real":
la velocidad supera al tiempo/espacio, y la luz supera a la materia. O
también como lo postula Virilio:..Así como el espacio, el tiempo
absoluto se des-hace: en materia de duración, todo depende del mirar
dirigido y de la época, del "punto de vista", y no más de las
condiciones supuestamente naturales de la experiencia...
En un artículo de Inercia Polar, "El último vehículo",
Virilio -tomando el ejemplo práctico del "movimiento de la cámara
de cine" (del travelling)- va a introducir la noción de
"cinemática". Esa noción sirve para explicitar ese movimiento
de desplazamiento óptico, que emprende el vehículo audiovisual y que nos
brinda un acceso ampliado de esa velocidad que ilumina nuestro imaginario,
nuestra visión del mundo, de un modo nunca antes "visto" y
donde muy poca o casi ninguna dinámica es necesaria, de nuestra parte.
La cinemática es entonces una parte de la física y, más precisamente,
de la mecánica que estudia el movimiento de los cuerpos en el tiempo y en
el espacio, sin considerar las causas que lo produce (el estudio de las
fuerzas o las causas del movimiento que ellas producen y son objeto de la
dinámica).
La cinemática se define, principalmente, por los elementos del
movimiento. Por la posición del cuerpo y sus modificaciones en función
del tiempo.
Comprendemos entonces hasta qué punto nuestra percepción del mundo se
modifica a través de ese invento: ahora la óptica y la cinemática se
confunden. "La distancia en el espacio" cede, súbitamente, su
lugar a la "distancia en el tiempo", de un tiempo que se expone
sobre una tela catódica instantáneamente! Ahora, "con este nuevo
invento" es la velocidad de la luz la que limita lo real y es la luz
de la velocidad la que ilumina la realidad. Es este "impacto de
velocidad" el que nos fascina, hasta un punto tal, en que nos dejamos
implicar por la cinemática de esas "máquinas de visión" [...]
La velocidad no sirve más para el desplazamiento de un punto a otro,
antetodo sirve para ver, para concebir la realidad de los
hechos...(Virilio, P., O resto do tempo).
Tal vez, para un más allá de una simple máscara moral del diagnóstico
sobre la "crisis de una generación" o aquella que otorga una
tonalidad de "declinación" o de "progreso" de una
civilización, el estudio de la "trayectividad" del impacto
aliado a la velocidad de la nueva tecnología, una constatación de la
fusión entre la óptica y la cinemática, del ver y del movimiento de la
máquina de visión, nos permita entender mejor y detectar la fascinación
por la acción impactante cuasi continua y frenética, presentada por
Matrix.
Y, tal vez, como lo sugiere uno de los críticos de ciencia ficción:
...Vivimos en una era no solo pos-moderna, sino "pos-humana" de
la cual deberíamos definir el significado del ser humano. En lo
"pos-humano" no existen diferencias esenciales o demarcaciones
precisas entre la existencia corpórea y la simulación computacional ...y
esa redefinición implicaría una comprensión de lo humano dentro de un
puro espacio de mecanismo y una Nueva Jerusalem, una Tierra Prometida...
(Purush, David, A Pílula Vermelha, pag. 98).
Esa capacidad de la tecnología de crear nuevos modos de percibir la
realidad (véase en la película Matrix el recurso cinematográfico del
bullet-time) nos permite entender por qué se pasa a vivir
"bien" en algún lugar del 'mapa' terrestre y, no tanto, en
algún "territorio" de la ciudad...
Deje de ser esclavo! Rebélese contra el estar al servicio de su mente!,
le dice Morpheus a Neo. Hasta que, de pronto, la invitación de Morpheus
-el dios de los sueños- cuyo nombre se halla en la raíz lingüística de
palabras como morfina (droga que provoca el sueño y elimina el dolor) y
de palabras como morphing (formateo), operación en la cual se hace uso de
la computadora para pasar de una realidad a otra, sin enmienda perceptible
alguna, adquiere alguna significación para los humanos. Hasta que, en un
momento, esa invitación no sería un eco, extremadamente ambiguo, una
reflexión acerca del deseo de una "resistencia" humana al
impacto de la velocidad sobre esa vida des-encarnada de la tela, que
pareciera embriagar y pervertir la percepción humana?
Responder afirmativamente e ingerir la píldora roja podría causar un
nuevo problema, que aparecería en la medida en que pudiéramos querer
saber hasta qué punto esa invitación nos brindaría la certeza
-finalmente, sería lo mismo la certeza humana y la maquinaria?- de que
esa rebelión no estaría, ella misma, siendo generada por una Matrix,
aún más sofisticada en el arte de simular la verdad?
Recuérdese que el agente Smith, uno de los programas sensibles que
controlan a Matrix le dice a Morpheus: ...La primera Matrix fue proyectada
para ser en un mundo humano perfecto, donde nadie sufriría, donde todos
serían felices. Fue un desastre. Ninguno aceptó el programa... Creo que,
como especie, los seres humanos definen la realidad por el sufrimiento y
por la desgracia. Un mundo perfecto era un sueño del cual su cerebro
primitivo permaneció tentado a despertar... .
Cómo tener certeza que una tercera versión de este tríptico nos
ofrecería un escape "fantástico" para lo real, ofreciendo
simplemente un "nuevo software", cuya apariencia se configurase
como una "verdadera"alternativa para el ejercicio de la libertad
humana aliada a la opción de su sufrimiento, en el reino de la
Inteligencia Artificial? Del mismo modo que los diseños de ESCHER,
sentimos que una cadena recursiva de solipsismo pareciera no terminar
más...
Un agujero del conejo blanco, tal vez, pueda desplegarse hasta donde el
sueño lo conduzca. En ese contexto, las versiones/proyecciones de Matrix
no serían más que diferentes estadios de los diversos
"formateos/morphings", dentro de la compleja configuración del
modelo humano y de su deseo...
O será que, así como los robos enloquecidos del film de Michael Crichton
"Westworld-donde nadie tiene alma". Podemos estar seguros que
-en esta nueva fase del Hombre Tecnológico- nada puede "salir
mal", en la autonomía de su humanidad...?
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